Para Pino Solanas, Claudio Lozano, Victoria Donda, Vilma Ripoll, Otto Vargas y siguen las firmas...

   

En el libro de Liu Sang, escrito en tiempos de la dinastía Jan (anterior a nuestra era) se narra la siguiente historia: "Al Señor Ye le gustaban mucho los dragones; sus armas, sus instrumentos y las esculturas que ornaban su palacio, tenían todos forma de dragón. Enterado de ello, un dragón de verdad descendió del cielo y fue a echar un vistazo por la ventana del Señor Ye, pero su cola se deslizó por la puerta. Al ver al dragón, el Señor Ye echó a correr abandonándolo todo, blanco de terror y como alucinado. Era que al Señor Ye no le gustaban los dragones, sino solamente lo que tuviera forma de dragón".

(Cfr. Mao Tse- Tung, Obras escogidas, Pekín, 1976, p. 59).